jueves, 14 de agosto de 2014

El gato y el arbol

En el corazón de un bosque vivía una familia con su gato, el cual siempre estaba cuidando de una pequeña llamada Emily, una dulce niña de pelo oscuro como la noche y ojos tan verdes como las esmeraldas.
Una mañana el gato despertó pero no encontró a nadie a su lado, entonces se levanto y busco por la casa a Emily pero no estaba en ningún lado por lo que despertó a los padres de la niña, ellos la buscaron por todas partes, pero no la encontraron. El gato se prometió nunca parar de buscar hasta encontrarla, busco y busco pero no la encontró y con el tiempo los padres de la niña dejaron de intentar encontrarla a si es que para olvidarla se fueron de la casa.

Pasaron las semanas y los meses  pero el gato no la encontró, hasta que un día llego a un pequeño árbol y a los pies de aquel árbol estaba una pequeña pulsera de colores, al verla el gato se puso a maullar con todas sus fuerzas pues este sabía que su niña había muerto, pero en parte estaba feliz porque el sabia que ese árbol era ella.








Era mi primer día de clases estaba muy emocionada, pues hace poco me había mudado a aquella ciudad, un pequeño pueblo llamado Albizia, ya que está rodeado de un bosque de estos árboles. Bueno en fin estaba en camino a la escuela cuando se cruzo en mi camino un viejo gato plomo con ojos color café, creí que no tenia dueño a si es que lo metí en mi mochila ya que mi madre me había prometido que en cuanto llegáramos podríamos adoptar a una mascota. No fui a la escuela ese día porque lleve al minino al veterinario para que lo revisaran y así poder llevarlo a mi casa.
Cuando llegue a mi casa mi madre me miro con cara de sorpresa al ver al gato que asomaba su cabeza a trabes de un agujero en la mochila, yo se lo explique y le pregunte si podía conservarlo a lo cual accedió pero con la condición de que yo me isiera cargo del, y así fue, por un largo tiempo el vivió muy bien conmigo hasta que un día desperté y el no estaba, le avise a mi mama por si ella lo había visto pero ella me dijo que creyó que estaba con migo. Lo busque por toda la casa pero no estaba hasta que se me ocurrió salir a buscarlo por donde lo había encontrado y así fue, estaba echado al lado de un árbol distinto a los demás, solo no era uno de los distintivos arboles por los que nombraron a esta ciudad sino que no era como ningún otro que hubiese visto, era un árbol poco más alto que yo el cual tenía unas hermosas flores que eran de un rosa tan claro que parecía blanco luego de mirarlo un rato levante a mi viejo gato y lo lleve a casa.
Luego de un tiempo el gato se puso muy protector conmigo, a veces ni siquiera me dejaba ir a la escuela y me tenía que quedar en casa, no sé porque pero un día me puse a investigar acerca de aquel extraño árbol y lo único que encontré fue una interminable lista sobre mitos, leyendas e historias sobre la ciudad y el árbol. Durante la investigación encontré una historia llamada “La niña árbol” la cual narraba algo sobre una niña que fue secuestrada por el bosque y este la transformo en un árbol, al principio no entendí pero luego de un rato analizando la historia le encontré el sentido
-¡Claro!-grite a todo pulmón pero al darme cuenta me cubrí la boca con miedo de haber despertado a mi madre.
-Lo he descubierto- me dije


Todo el misterio sobre el árbol y mi viejo gato yo lo sabía, sabía que el árbol era la niña de la historia y de seguro aquel era su gato y por eso el siempre escapaba para ir a visitar al árbol, ¿pero porque era tan protector con migo? esa era la única pregunta en mi mente en ese momento.

Un día me propuse acompañar al gato en uno de sus paseos por el bosque, pero lo que no me esperaba era que me llevaría a una pequeña casa abandonada en medio del bosque, lo dude un momento pero entre con el gato a la casita en donde encontré una gran colección de fotos de una familia a la cual pertenecía el minino, pero eso no era lo que me inquietaba lo que sucedía era que en una de las fotos aparecía una niña la cual era igual a mí a los siete años. Me quede mirando la foto un buen rato hasta que una voz me devolvió a la realidad, empecé a buscar a quien me había hablado pero no veía a nadie, me asuste pero creí que solo era mi imaginación pero no. Al voltearme vi a una niña la cual era tan blanca como el papel, intente levantar al gato para salir de allí pero él se negó a irse y en cambio se acerco a la niña para que lo acariciara.
Me fui de esa habitación y luego de pasearme un rato por la casa entre en una sala en la cual supuse que dormía la niña aunque con el tiempo estaba totalmente destruida y lo único que me decía que era un dormitorio era una cama con una muñeca encima. Revise los cajones de la cómoda, todos estaban vacios esepto uno que en el interior tenía una nota que decía:

Queridos papa y mama.                                            17-9-1894
Les quiero decir que no se preocupen por mí, estaré bien solo que el bosque me necesita, porque sin mí el morirá y quiero pedirles que cuiden a mi gato Ceniza porque es lo que más he querido en la vida aparte de ustedes y se los vuelvo a decir no se preocupen, además estaré con ustedes lo único que tienen que hacer es ir al árbol que sea diferente a los demás y llamarme.
Adiós los quiere mucho Emily.

Quede sorprendida no solo por la carta sino también por la fecha ya que estábamos en pleno invierno del 2005, como podía ser que Ceniza todavía estuviera vivo, pero justo en ese momento la respuesta estuvo frente a mis ojos porque la niña apareció justo frente a mi cargando al gato y entonces lo vi el gato estaba muerto ya que se veía tan trasparente como la niña. No lo podía creer todo ese tiempo había vivido con el fantasma de un gato pero ahora estaba frente a él y luego recordé a Emily y entonces le hable:
-¿Que está pasando?- le pregunte.
-Tienes que salvar al bosque tu eres la siguiente-dijo ella.
-¿La siguiente para qué?
-Para proteger al bosque de la sombra….
-Que sombra?- le pregunte.
-La sombra es un espíritu de la oscuridad que durante años ha intentado destruir el bosque, porque este lugar alberga su pasado…. No la deje terminar y pregunte.
-¿Destruir este lugar porque esta su pasado?
1-Sí, porque él fue un niño como nosotras somos niñas y, a él lo molestaban a tal extremo que se quito la vida y juro que se vengaría de todos los que lo molestaron en vida. Por eso tú tienes que detenerlo antes de que destruya este lugar.
-¿Y cómo are eso?
- Tú tienes que ir a mi árbol justo a media noche, lo demás no te lo puedo decir, tu solo confía en mi gato.
Luego de decir eso Emily dejo a Ceniza en el suelo y desapareció en las sombras. Me quede mirando al viejo gato hasta que él se acerco a mí y me maulló como si quisiera decirme algo, entonces lo entendí, él quería que lo siguiera pero yo ya sabía que me llevaría al árbol.
Una vez allí mire el cielo y lo que vi fue una gran nube negra que se acercaba cada vez más a la tierra << esa es la sombra>> pensé, no sabía qué hacer hasta que recordé las palabras de

la niña tan claras en mi cabeza   como si me estuviera hablando en ese preciso momento,  << confía en mi gato>>, solo esas palabras me habían aclarado todo entonces levante al minino y me tire de espaldas hacia el árbol de Emily. De un momento a otro estaba dentro del árbol, aun no sabía como había sucedido pero sucedió. En ese lugar había  una especie de cofre, y dentro de este una gema roja como la sangre y una nota que decía “tú sabrás que hacer”. ¿Pero saber qué hacer con qué? pregunte para mis adentros. Veamos según lo que leí de esa vieja historia de la niña  a ella la rapto el bosque, y por lo que Emily me contó ella se fue de su casa para detener a la sombra y entonces… ¡pero qué rallos!- exclame al ver que la jema comenzaba a brillar, y cuando la iba a tomar para ver qué pasaba solo vi oscuridad…