Un rincón lleno de oscuridad, no se ve nada, ni
siquiera mi mano al frente de mi cara. La habitación es fría y lúgubre, apenas
puedo ver un haz de luz pálida que atraviesa un espacio entre dos ladrillos,
pero es el único lugar en el que estoy a salvo de lo que sucede afuera en un
lugar que alguna vez llame hogar.
Llegue aquí luego de que solo hubo guerra, fuego y
todo eso empezó con una chispa de ira entre personas.
La ciudad está en ruinas y el sol ya no se ve por el
humo y cenizas que cubren el cielo y en cada esquina de cada lugar de la ciudad
solo hay sombras, sombras que ocultan las desgracias y pérdidas que aquí hubo.
Nada de luz en el día y ni siquiera la de las estrellas por la noche, vivo en
un mundo sombrío sin siquiera un haz de luz que pueda llegar a iluminar la vida
aquí en la ciudad de sombras, la ciudad de la eterna oscuridad.
La vida a muerto en este lugar, flores marchitas
cubren los pasillos de la catedral en la cual se había celebrado hace poco una
boda antes del fuego, los animales huyeron y si es que alguno se quedo es más
que seguro que la muerte se los alla llevado a causa de sus heridas o a causa
del el hambre y las personas muertas por todas partes, en cada esquina hay un
cuerpo. Bueno, creo que soy la única superviviente a esta desgracia que
convirtió a la Ciudad de Cristal en la Ciudad de Sombras.